El sector del desarrollo de software está viviendo un momento histórico. La actividad en plataformas como GitHub ha alcanzado cifras récord en 2025: cada mes se integraron 43 millones de solicitudes de cambio, un 23% más que el año anterior, y el número anual de confirmaciones de código se disparó un 25% hasta llegar a los 1.000 millones.
¿El motivo? La inteligencia artificial como compañera de trabajo. La IA ya no solo ayuda a escribir código, sino que asume un rol más activo, generando más del 40% del código y mejorando las pruebas de calidad. Herramientas como GitHub Copilot o los nuevos asistentes especializados han transformado lo que un equipo pequeño puede hacer en poco tiempo.
Pero no todo son buenas noticias para quien no se adapte. Las plataformas low-code y no-code están ganando terreno, permitiendo que más personas contribuyan al desarrollo aunque no tengan un perfil técnico avanzado. En otras palabras: la barrera de entrada para crear software se está bajando, y eso cambia las reglas del juego para todos.
